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"Una dieta debe dar salud y alegría de vivir"

El número mágico hablando de dietas es 1.800, que corresponde "a las calorías que bastan para que todos los hombres adelgacen a un ritmo rápido y para que las mujeres se estabilicen. Por tanto, es un punto de encuentro entre ambos sexos". Así justifica Jean-Michel Cohen el título de su último libro, 1.800 calorías para ser feliz (Editorial Planeta), que acaba de ponerse a la venta en España. Este nutricionista, que cuenta entre sus seguidores con Nicolas Sarkozy, Sarah Jessica Parker o Jennifer Aniston, posee una dilatada experiencia profesional y es un personaje público (tiene un programa en la televisión francesa y es autor de varios libros sobre adelgazar). Sin embargo, en los últimos meses su fama ha crecido por ganarle un litigio al gran gurú del adelgazamiento Pierre Dukan, que le acusó de difamación por calificar la celebérrima dieta de fantasiosa y peligrosa. "Yo no conocía personalmente a Dukan y probablemente le hubiera dejado en paz si no me hubiera puesto una denuncia. Pero ya que lo hizo, este episodio me ha ofrecido dos cosas: una gran diversión y unas excelentes vacaciones gracias a los 3.000 euros que me tuvo que pagar. El fracaso no fue financiero, sino la humillación que recibió en Francia", asegura Cohen. Su vaticinio para los millones de seguidores de la dieta Dukan no es demasiado halagüeño: "pasará como con otras dietas proteícas que estuvieron de moda en el pasado y se abandonaron por los incidentes de salud que surgieron. Actualmente vemos las mismas consecuencias –alteraciones psicológicas graves, síndrome anoréxico obsesivo, problemas renales y cardiovasculares–con una cierta duda sobre algunas muertes súbitas que se han visto en París últimamente, como ya ocurrió en los años 80. En España probablemente sucederá como en Francia, que después de 6 meses de hacer esta dieta muchos recuperan su peso, se sentirán decepcionados y enfermos y se convertirán en los mayores enemigos de esta dieta", afirma. Se niega a ofrecer propuestas espectaculares y definitivas. "A menudo me piden que escriba el método Cohen pero me niego a hacerlo porque no existe método Cohen. Yo soy nutricionista y la nutrición no siempre le gusta a la gente. Cuando le doy una dieta a alguien lo que busco es que mantenga la salud y, sobre todo, que conserve el placer de vivir y la alegría en el corazón". Pero en lo que sí insiste es en que "la mejor dieta es la que hace uno mismo, porque está adaptada a su personalidad y decide cómo reducir progresivamente los alimentos. Todos tenemos un DNI alimentario (hemos nacido en un lugar, tenemos unas costumbres determinadas) y pedirnos de repente que comamos una hoja de lechuga y un filetito es imposible". El experto añade que los regímenes tienen un componente psicológico y social, de forma que "no se puede ver la dieta como una receta alimentaria, ya que es un trabajo que requiere beneficios (si se hace una dieta y no se obtienen beneficios, ¿para qué vamos a cambiar nuestras costumbres?)". Por todo, Cohen asegura que "mi papel es desculpabilizar a la gente; decirles que existe una solución para cada problema e insistirles en que en una dieta hace falta paciencia e indulgencia. Ah! Y actividad física (esto cada vez está más de moda)". En cuanto al futuro de la epidemia de obesidad estima que "la gente que tiene más de 25 años y que está gorda le costará mucho adelgazar. Soy optimista para los más jóvenes y moderadamente optimista para los que tienen entre 25 y 50 años". Una última recomendación de este nutricionista: "Aceptar que no se deben perder más de tres o cuatro kilos al mes y parar cada 10 ó 12 kilos". http://www.expansion.com/2011/10/26/directivos/1319641952.html?a=729ba6d2c9a48828f933874578e37ba2&t=1320666377